Museo LoPiù

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martes, 25 de abril de 2017

Ella Fitzgerald - You'll have to swing it (Mr. Paganini)

CENTENARIO DE LADY ELLA

Hoy se cumplen 100 años del nacimiento de la gran Ella Fitzgerald. Con tan fausto motivo la recordamos con uno de sus primeros hits, que devino una de sus canciones más emblemáticas, You'll have to swing it, composición de Sam Coslow (también conocida como Mr. Paganini) que la inolvidable cantante grabó en 1936 con la Orquesta de Chick Webb.

lunes, 24 de abril de 2017

Shirley MacLaine - I'm still here (Postcards from the edge)

GOOD TIMES AND BUM TIMES

Recordamos el 83 cumpleaños de Shirley MacLaine con esta secuencia de la película Postales desde el filo (1990) de Mike Nichols, donde interpretaba a la madre de Meryl Streep y cantaba (con la letra cambiada) I'm still here, una canción que Stephen Sondheim escribió para el musical "Follies".

Barbra Streisand - Evergreen (A star is born)

MORNING GLORY AND MIDNIGHT SUN

Barbra Streisand cumple hoy 75 años. A modo de tributo, he aquí un fragmento de la película Ha nacido una estrella (1976), dirigida por Frank Pierson y coprotagonizada por Kris Kristofferson, donde cantaba Evergreen, composición suya a la que puso letra Paul Williams y que fue galardonada con el Oscar a la mejor canción.

Evergreen  (lyrics)

Love soft as an easy chair
Love fresh as the morning air
One love that is shared by two
I have found with you
Like a rose under the April snow
I was certain that our love would grow
Love ageless and evergreen
Seldom seen by two
You and I will make each night a first
Every day a beginning
Spirits rise and their dance is unrehearsed
They warm and excite us, cause we have the brightest love
Two lives that shine as one
Morning glory and midnight sun
Time we've learned to sail above
Time won't change the meaning of one love
Ageless and ever evergreen


domingo, 23 de abril de 2017

Roy Orbison - In dreams

A SILENT PRAYER LIKE DREAMERS DO

Recordamos el aniversario natal del desaparecido cantante estadounidense Roy Orbison con una de sus más bellas composiciones, In dreams, canción editada en 1963 que se convirtió en un hit internacional, llegando al nº 7 en Billboard, al 6 en las listas británicas, al 1 en las australianas, etc. La película "Blue velvet" (1986) de David Lynch la volvió a poner de actualidad.

In dreams  (lyrics)

A candy-colored clown they call the sandman
Tiptoes to my room every night
Just to sprinkle stardust and to whisper
"Go to sleep, everything is all right"
I close my eyes, then I drift away
Into the magic night, I softly say
A silent prayer like dreamers do
Then I fall asleep to dream my dreams of you
In dreams I walk with you
In dreams I talk to you
In dreams you're mine all of the time
We're together in dreams, in dreams
But just before the dawn
I awake and find you gone
I can't help it, I can't help it if I cry
I remember that you said goodbye
It's too bad that all these things
can only happen in my dreams
Only in dreams
In beautiful dreams.


London Symphony Orchestra - Dance of the Knights (Romeo and Juliet, Prokofiev)

SERGEI PROKOFIEV (Sontsovka, Russian Empire, 23-4-1891 / Moscow, Soviet Union, 5-3-1953): IN MEMORIAM

Hoy se conmemora el aniversario natal del compositor, pianista y director de orquesta ruso Sergei Prokofiev. Junto a Dimitri Shostakovich, es el mejor representante de la escuela de composición soviética contemporánea, y su obra ha dejado profunda huella en el estilo de sus compatriotas más jóvenes, como Aram Khachaturian o Dimitri Kabalevski. Es, además, uno de los grandes clásicos del siglo XX, autor de una música en la que tradición y modernidad se conjugan de manera ejemplar. Su obra bebió directamente de las fuentes de la tradición romántica rusa, si bien decidió llevarlas al extremo y, en cierto modo, caricaturizarlas. Son rasgos característicos suyos la economía formal y el ritmo punzante y marcado. Entre 1918 y 1936 residió y trabajó fuera de su país. A partir de su regreso a la Unión Soviética, y fruto de las presiones que sufría por parte del régimen comunista, su obra se volvió más sencilla, conservadora y popular, acorde con la ideología oficial del partido que requería una música adecuada para un público mayoritario.
Hijo de un ingeniero agrónomo, Sergei Sergeyevich Prokofiev recibió sus primeras lecciones musicales de su madre, pianista aficionada, con tan buen resultado que ya a los nueve años dio a conocer en una versión doméstica su primera ópera, El gigante, a la que siguieron inmediatamente tres más. En 1904 ingresó en el Conservatorio de San Petersburgo, donde tuvo como maestros, entre otros, a Anatol Liadov y Nikolai Rimski-Korsakov y empezó a interesarse por las corrientes más avanzadas de su tiempo. En este sentido, fue el 'enfant terrible' de la música rusa de la primera década del siglo XX, no sólo en su faceta de compositor, sino también en la de intérprete. Con fama de músico antirromántico y futurista, sus primeras obras, disonantes y deliberadamente escandalosas, provocaron el estupor del público. En ellas, el joven músico mostró ya algunas de las constantes que iban a definir su estilo durante toda su carrera, como son cierta tendencia a lo grotesco y una inagotable fantasía, junto a un recogido lirismo y una asombrosa capacidad para crear hermosas y sugestivas melodías, que el propio Dimitri Shostakovich reconocía y admiraba. Su famosa Sinfonía núm. 1, conocida como Sinfonía Clásica (1917), es reveladora en cuanto a esta tendencia.
Aunque el joven músico contaba con las simpatías de los revolucionarios soviéticos por su talante iconoclasta e irreverente, un año después de los hechos de octubre de 1917, Prokofiev dejó su país para instalarse en Occidente. Poco antes había terminado pero no estrenado su ópera El jugador (1917), basada en la novela de Dostoyevsky. Su fama fuera de su país le vino de su dominio del piano y su condición de virtuoso le permitió viajar por todo el mundo y ganar mucho más dinero que como compositor. Japón, Estados Unidos (donde su presentación como pianista se calificó de 'bolchevismo musical') y Francia fueron los países en que se presentó, no siempre con fortuna. Instalado en París desde 1920, se casó con la cantante española Carolina Codina (de nombre artístico Lina Llubera) en 1923, matrimonio del que nacerían dos hijos. Mientras los trabajos escritos para la compañía de los Ballets Rusos de Diaghilev: Chout (1921), El paso de acero (1926) y El hijo pródigo (1929) fueron relativamente bien recibidos, su ópera cómica El amor de las tres naranjas había sido acogida con indiferencia en su estreno en Chicago en 1921. Su estilo derivó hacia posiciones más clásicas, con lo que el componente melódico de sus composiciones ganó en importancia. Obras posteriores importantes fueron la suite El teniente Kizhé (1934), el ballet Romeo y Julieta (1936) y la sinfonía para niños Pedro y el lobo (1936).
El efecto de la Gran Depresión en Europa, su escaso éxito y la añoranza que sentía por su patria le llevaron en 1936 a regresar de forma definitiva a su país y establecerse con su familia en Moscú. Sin embargo, la Unión Soviética había experimentado profundos cambios desde que el compositor la abandonara dieciocho años antes. A la libertad de que los artistas disfrutaban en aquellos primeros tiempos había sucedido el control estatal respecto a toda creación artística, que debía ceñirse de manera obligatoria a unos cánones estrictos, los del realismo socialista. Algunas de sus obras, como la Cantata para el vigésimo aniversario de la Revolución (1937), fueron consideradas excesivamente modernas y, en consecuencia, prohibidas. En 1938 las autoridades soviéticas le retiraron el pasaporte y ese mismo año conoció a la estudiante de literatura Mira Mendelssohn y ambos se enamoraron. También Prokofiev escribió la partitura para la película Alexander Nevsky de S. M. Eisenstein, cineasta con quien volvería a colaborar años después en Iván el terrible.
En el otoño de 1941, ante la proximidad de las tropas alemanas, Sergei y otros intelectuales fueron evacuados al Cáucaso. Lina decidió quedarse en Moscú con sus dos hijos, recibiendo desde la distancia ayuda económica de su marido, que había afianzado su relación con Mira. Poco antes del fin de la II Guerra Mundial Prokofiev concluyó el ballet Cenicienta, la ópera Guerra y paz (basada en la novela de Tolstoi) y la Sinfonía nº 5. A comienzos de 1948 Sergei y Mira se casaron sin que la anterior boda con Lina fuese impedimento pues no había sido inscrita como tal en ningún consulado soviético. Poco después el Politburó condenó la música 'formalista', en la que se incluía a Prokofiev; Lina, acusada de espionaje, fue condenada a un gulag donde permanecería más de ocho años. Prokofiev compuso la ópera Cuento de un hombre auténtico (1948) pero fue nuevamente censurado. El cuento de la flor de piedra (1951) fue su último ballet y poco después creó la Sinfonía nº 7 (1952), su última obra, que le devolvió el favor del gobierno y por la cual recibió el premio Stalin.
Sergei Prokofiev falleció de una hemorragia cerebral a los 61 años el 5 de marzo de 1953 (el mismo día que Stalin). Lina no fue liberada hasta tres años después. En 1957 se reconoció oficialmente su inocencia, se le entregó un certificado de su matrimonio con Prokofiev y una pensión como viuda soviética. En 1974 abandonó la Unión Soviética y se instaló en Londres, donde creó una fundación para preservar el legado de su marido. Allí murió en 1989 a los 92 años.



La Danza de los Caballeros, correspondiente a la Suite 2ª del ballet en cuatro actos Romeo y Julieta, es una de las piezas más conocidas de Prokofiev. En el video se puede apreciar su interpretación en el año 2008 por la Orquesta Sinfónica de Londres con dirección de Valery Gergiev.

Tribute to Judy Davis (Perth, Australia, 23-4-1955)

TALENTO DE AUSTRALIA

La actriz australiana de cine, televisión y teatro Judy Davis cumple hoy 62 años. Enjuta y de pálido semblante, a menudo ha interpretado con nervio y convicción a mujeres frágiles o neuróticas y a  gran variedad de personajes históricos. En cuarenta años de carrera internacional ha destacado por su versatilidad y se la considera una de las mejores actrices de su generación. Woody Allen ha contado con ella en cinco de sus películas. Ha ganado ocho premios AACTA en su país, dos BAFTAs, dos Globos de Oro, tres Emmy y ha sido candidata al Oscar en dos ocasiones.
Judith Davis fue educada en el Loreto Convent y en el Western Australian Institute of Technology, graduándose luego en el Nacional Institute of Dramatic Art, en 1977, mismo año que debutó en la pantalla en un papel secundario.
Accedió al estrellato en Mi brillante carrera (1979) de Gillian Armstrong, drama de época con Sam Neill por el que consiguió dos premios BAFTA, uno a la mejor actriz protagonista y otro a la mejor actriz revelación. Entre las películas de su primera etapa figuran S.A.S. Los invencibles (1982) de Ian Sharp, thriller británico de acción con Lewis Collins, Pasaje a la India (1984) de David Lean, adaptación de una novela de E.M. Forster, con Peggy Ashcroft, James Fox, Alec Guinness, Nigel Havers y Victor Banerjee, que supuso a Davis una candidatura al Oscar a la mejor actriz, Kangaroo (1987) de Tim Burstall, drama basado en la novela homónima de D. H. Lawrence, con Colin Friels, Un extraño amor (1987) de Gillian Armstrong, drama con Jan Adele, Claudia Karvan y Colin Friels, o Georgia (1988) de Ben Lewin, thriller con John Bach. 
Su carrera fuera de Australia se afirmó en la década siguienrte con títulos como Alice (1990) de Woody Allen, comedia romántica con Mia Farrow, William Hurt y Joe Mantegna, Pasiones privadas de una mujer (1991) de James Lapine, drama de época con Hugh Grant, Mandy Patinkin, Bernadette Peters y Julian Sands donde interpretó a la escritora George Sands, Barton Fink (1991) de Joel Coen, drama ambientado en el Hollywood de 1941, con John Turturro y John Goodman, Donde los ángeles no se aventuran (1991) de Charles Sturridge, otro drama de época según una novela de E.M. Forster, con Helena Bonham Carter, Rupert Graves, Giovanni Guidelli y Helen Mirren, El almuerzo desnudo (1991) de David Cronenberg, drama surrealista que adaptaba la novela de William S. Burroughs, con Peter Weller, Maridos y mujeres (1992) de Woody Allen, comedia satírica con Woody Allen, Blythe Danner, Mia FarrowJuliette Lewis, Liam Neeson y Sydney Pollack, por la que Davis fue nominada al Oscar por segunda vez, en este caso, a la mejor actriz de reparto, Esto (no) es un secuestro (1994) de Ted Demme, comedia negra con Denis Leary y Kevin Spacey, Sangre y vino (1996) de Bob Rafelson, neo-noir con Jack Nicholson, Stephen Dorff, Jennifer Lopez y Michael Caine, Hijos de la revolución (1996) de Peter Duncan, comedia australiana con Sam Neill, F. Murray Abraham, Rachel Griffiths y Geoffrey Rush, Poder absoluto (1997) de Clint Eastwood, thriller político con Clint Eastwood, Gene Hackman, Ed Harris, Desmontando a Harry (1997) de Woody Allen, comedia con Woody Allen y Elisabeth Shue, o Celebrity (1998) de Woody Allen, comedia con Kenneth Branagh.
En el siglo XXI sus apariciones en la gran pantalla se han hecho más espaciadas, pudiendo ser vista en Tardes de Gaudí (2001) de Susan Seidelman, comedia de intriga con Marcia Gay Harden, Lili Taylor y Juliette Lewis, A contracorriente (2003) de Russell Mulcahy, drama con Geoffrey Rush, Maríe Antoinette (2006) de Sofia Coppola, drama histórico protagonizado por Kirsten Dunst, Separados (2006) de Peyton Reed, comedia romántica con Vince Vaughn y Jennifer Aniston, El foco de la tempestad (2011) de Fred Schepisi, drama con Geoffrey Rush y Charlotte Rampling, A Roma con amor (2012) de Woody Allen, comedia con Woody Allen, Alec Baldwin, Roberto Benigni, Penélope Cruz, Jesse Eisenberg, Greta Gerwig y Ellen Page, El extraordinario viaje de T.S. Spivet (2013) de Jean-Pierre Jeunet, comedia dramática de aventuras con Helena Bonham Carter, Callum Keith Rennie y Kyle Catlett, o La modista (2015) de Jocelyn Moorhouse, comedia dramática ambientada en la australia de los años 50, con Kate Winslet, Liam Hemsworth y Hugo Weaving.
Sus roles en televisión incluyen producciones como la miniserie Una mujer llamada Golda (1982) de Alan Gibson, donde interpretó a Golda Meir de joven, los telefims Contra el viento: La historia de Mary Lindell (1991) de Larry Elikann, por el que ganó un Globo de Oro a la mejor actriz, Un paso al frente (1995) de Jeff Bleckner, que le valió un premio Emmy a la mejor actriz secundaria, Corazones rotos (1998) de Simon Wincer, Dash and Lilly (1999) de Kathy Bates, donde encarnó a Lillian Hellman, Vidas al límite (1999) de Susan Seidelman, las miniseries La vida con Judy Garland: yo y mis sombras (2001) de Robert Allan Ackerman, por la que interpretando al personaje titular ganó media docena de premios, entre ellos un Globo de Oro y un Emmy a la mejor actriz, The Reagans (2003) de Robert Allan Ackerman, donde fue Nancy Reagan, Divorcio en Hollywood (2007) de Jon Avnet, que le valió su tercer Emmy, y Diamantes de sangre (2008) de Andy Wilson, o los telefilms Entre líneas (2011) y Arrasando el campo de batalla (2014), ambos dirigidos por David Hare. En teatro ha interpretado obras como "Piaf" (1980), "El Rey Lear" (1984), "Hedda Gabler" (1986) o "La gaviota (2011). 
Desde 1984 Judy Davis está casada con el actor británico Colin Friels. Ambos tienen dos hijos en común, Jack (1987) y Charlotte (1997) y residen en un suburbio de Sydney.


sábado, 22 de abril de 2017

Glen Campbell - Gentle on my mind

IT'S KNOWIN' THAT YOUR DOOR IS ALWAYS OPEN

El cantante estadounidense de pop y country Glen Campbell (Billstown, Arkansas, US, 22-4-1936) cumple hoy 81 años. En 1968 recibió dos premios Grammy  por su versión de Gentle on my mind, canción escrita por John Hartford.


viernes, 21 de abril de 2017

Nina Simone - My way

NINA SIMONE (Tryon, North Carolina, US, 21-2-1933 / Carry-le-Rouet, France, 21-4-2003): IN MEMORIAM

La cantante y pianista estadounidense Nina Simone falleció tal día como hoy hace catorce años. Caracterizada por su compromiso contra el racismo, bajo el lema de 'Black is the colour' (Negro es el color), su temática musical está totalmente enraizada en las tradiciones afroamericanas. Un repertorio tan amplio como el suyo, que comprende desde canciones melódicas, blues, cantos espirituales y gospel hasta temas tomados del folclore africano, hizo de ella una artista difícil de clasificar y, de hecho, su biografía aparece en compilaciones de literatura sobre jazz, rock, pop y soul. Como ha dicho algún crítico, ella fue todo eso y más: un espíritu independiente y temperamental, único e inigualable.
Eunice Kathleen Waymon (su nombre real) era la sexta de una familia de ocho hermanos. Su padre se dedicó durante un tiempo al mundo del espectáculo: cantaba, bailaba y tocaba la armónica, aunque cuando la familia empezó a ser numerosa, trabajó en una tintorería y como barbero para salir adelante. La madre tocó el piano para él en alguna ocasión, aunque luego se hizo ministra de la Iglesia metodista y rechazó todo lo que no fueran espirituales religiosos. Nina creció, pues, rodeada de música y en su hogar todos los hermanos cantaban y tocaban algún instrumento. Ella misma contaría que empezó a tocar el órgano que había en su casa tan pronto como creció lo suficiente como para sentarse en el banco y llegar al teclado. A los seis años tomó sus primeras clases formales de piano y a los diez dio su primer recital, en la librería local. Fue también su primera toma de contacto con el racismo: durante el mismo, sus padres fueron desalojados de la primera fila para acomodar a blancos. Esa experiencia del Sur segregado fue traumática para la pequeña Eunice. Más tarde declaró que fue el punto de partida de su compromiso en la lucha por los derechos civiles.
Con ayuda financiera de aficionados locales, en 1950 continuó sus estudios de piano clásico en Nueva York. Posteriormente, su familia se mudó a Philadelphia, donde fue rechazada en una escuela de música. En 1954 apareció una oportunidad de trabajo en un bar de Atlantic City. El problema era que el dueño quería que cantara, mientras que Eunice tan sólo se presentaba como pianista. Ella improvisó una versión de I loves you Porgy, de George Gershwin, con su característico timbre grave, y obtuvo el puesto. Fue en esa ciudad donde adoptó el nombre artístico que la daría a conocer mundialmente, tomando el apellido de la actriz francesa Simone Signoret. Tras actuar en varios clubs de Philadelphia logró un contrato discográfico con Bethlehem Records en 1957 y al año siguiente publicó su primer álbum, Little girl blue. El single escogido, I loves you Porgy, vendió un millón de ejemplares en Estados Unidos, unica ocasión en que colocó una canción en el Top 20 de Billboard, lo que no le impidió forjarse una audiencia fiel. A continuación, Simone firmó un contrato con Columbia, compañía con la que publicó diez discos en cinco años (seis en estudio y cuatro en directo), y varias canciones para bandas sonoras de películas.
Entre 1958 y 1960 estuvo casada con Donald Ross y, tras el divorcio, en 1961 contrajo matrimonio con Andy Stroud, detective de Nueva York que se convertiría en su mánager, y que aparecería como compositor en los créditos de varias canciones. Ambos tuvieron una hija, Lisa Celeste, en 1962. Dos años después firmó otro contrato, esta vez con Philips, discográfica con la que publicó siete discos en tres años. De ese período destacan su clásico Don’t let be me, su versión de I put a spell on you y su primera canción de protesta: Mississippi goddam!, furioso alegato contra varios estados del sur de Estados Unidos, inscrito en la lucha por los derechos civiles de los negros. Por entonces se la empezó a conocer como la Suma Sacerdotisa del Soul. Entre 1966 y 1974 produjo, para la compañía RCA, algunos de sus mayores éxitos, como las versiones de To love somebody (Bee Gees) y Ain’t got no/I got life, del musical "Hair" o To be young, gifted and black, canción propia con letra de Weldon Irvine.
En 1969 decidió dejar de vivir en Estados Unidos, asqueada por el racismo de la sociedad estadounidense. Por esa época se separó de Stroud, divorciándose en 1971. Nina pasó a convertirse en su propia manager, y a trabajar con su hermano Sam Waymon. Invitada por Miriam Makeba, residió en Liberia cuatro años, y también en Barbados, Suiza, los Países Bajos, Trinidad y Gran Bretaña. Declaró en alguna ocasión que le gustaría morir en África, aunque finalmente en eligiría establecerse en Francia, con cuya cultura siempre se sintió ligada sentimentalmente (entre sus clásicos se encuentra una versión de Ne me quitte pas de Jacques Brel). En 1978 fue brevemente arrestada por no declarar impuestos en su país entre 1971 y 1973, en protesta por la guerra de Vietnam. Ese año publicó Baltimore y en 1982 Fodder on my wings, disco basado en su autoimpuesto 'exilio', para un sello discográfico suizo. Cuando parecía destinada a convertirse en una vieja gloria sólo recordada por nostálgicos, un espectacular rebrote de fama le llegó de forma inesperada en 1987. My baby just cares for me, una vieja canción que aparecía en su primer disco, publicado hacía ya treinta años, se convirtió en el tema escogido para una campaña de publicidad del perfume Chanel nº 5 para la televisión británica y alcanzó el quinto puesto en las listas de ventas de Gran Bretaña. El éxito en toda Europa la devolvió a la luz pública y Nina se prodigó en colaboraciones con artistas como Pete Townsend, Maria Bethânia o Miriam Makeba. En 1992 apareció su música en la película "Point of no return", inspirada en su propia vida. Ese año publicó su autobiografía, titulada "I put a spell on you", que fue inmediatamente traducida al francés, el alemán y el holandés. En 1993, año en que se instaló definitivamente cerca de Aix-en-Provence, en el sur de Francia, publicó su último álbum en estudio, A single woman, que contenía otro clásico de la canción francesa, Il n’y pas d’amour heureux.
Diagnosticada de trastorno bipolar desde finales de los 80, su fuerte temperamento y actitud rebelde la acompañaron siempre; incluso durante sus últimos años su nombre apareció en varias ocasiones mezclado en reyertas de vecindario. Nunca se retiró del todo: en 1998 fue una de las invitadas de honor en la fiesta del 80 aniversario de Nelson Mandela. Su última gira internacional data de 2000, año en que recibió numerosos reconocimientos a su carrera. Tras haber sido tratada de cáncer de mama, Nina Simone falleció a los 70 años mientras dormía en su casa.

(Informe biográfico procedente, con modificaciones, de la página Biografía y Vidas)



En 1971 una personal versión de My way, canción de Claude François popularizada (con letra de Paul Anka) dos años antes por Frank Sinatra, fue incluida en el álbum Here comes the sun de Nina Simone.

jueves, 20 de abril de 2017

Don Siegel (Chicago, Illinois, US, 26-10-1912 / Nipomo, California, US, 20-4-1991): In memoriam

EL MENTOR DE CLINT EASTWOOD

Hoy se cumplen veintiséis años del fallecimiento del director cinematográfico estadounidense Don Siegel. Curtido durante bastantes años en producciones de serie B, en las que demostró oficio y sabiduría narrativa, mejoró su estatus a partir de los años 60, convirtiéndose en puente entre el cine clásico y el realismo sucio que la modernidad impuso en la gran pantalla desde finales de esa década. De estilo enérgico y especializado en cine de acción, en su filmografía predominan fuertes personajes masculinos e intrigantes personajes femeninos (en este caso pocas veces protagonistas), por lo que fue calificado de misógino. Respetado autor de varios clásicos en distintos géneros, se recuerdan especialmente sus películas con Clint Eastwood, quien a menudo ha afirmado que cuanto sabe acerca de filmar lo aprendió de Siegel.
Nacido en el seno de una familia judía, Donald Siegel era hijo de un músico, virtuoso de la mandolina. Estudió en Nueva York y más adelante, trasladado a Gran Bretaña, se graduó en la Universidad de Cambridge. Posteriormente, empezó la carrera de Bellas Artes en París y, aunque desistió enseguida, al menos aprovechó la estancia para aprender francés. De regreso a su país, se instaló en Los Ángeles, donde su tío, que era montador, le consiguió un trabajo en Warner Brothers. En un primer momento le destinaron al archivo de la compañía, donde pasó una larga temporada, hasta que, decidido a seguir los pasos de su familiar, logró que le asignasen una plaza de ayudante de montaje. Como se había visto obligado a rodar algunos planos adicionales para las películas que montaba, logró convencer a Jack Warner para que le permitiera convertirse en director de segunda unidad y también para que le autorizase a dirigir dos cortos, Star in the night (1945), de ficción, y Hitler lives (1945), documental, que al año siguiente ganaron sendos premios Oscar en sus respectivos apartados.
Como reconocimiento a su trabajo en Warner le confiaron su primer largometraje, El veredicto (1946), thriller de bajo presupuesto sobre un agente de Scotland Yard que investiga un crimen, con Sydney Greenstreet y Peter Lorre, al que siguió Almas en tinieblas (1949), drama con Ronald Reagan y Viveca Lindfords. Estos títulos de serie B apenas tuvieron repercusión por lo que Siegel decidió independizarse del estudio donde llevaba varios años y dirigió para RKO el interesante thriller El gran robo (1949), con Robert Mitchum, Jane Greer y William Bendix, la comedia No es tiempo de flores (1952), con Viveca Lindfors y Paul Christian, y el drama judicial Cuenta las horas (1953), con Teresa Wright y Macdonald Carey, y para Universal el western Duelo en Silver Creek (1952), con Audie Murphy. Para otros estudios rodó películas como Motín en el pabellón 11 (1954), drama carcelario con Neville Brand, o Infierno 36 (1954), noir con Ida Lupino, Steve Cochran, Howard Duff, Dean Jagger y Dorothy Malone. En esos años también trabajó para la televisión.
Finalmente Siegel logró llamar amplia atención con La invasión de los ladrones de cuerpos (1956), film de ciencia-ficción de bajo presupuesto con Kevin McCarthy y Dana WynterEl cineasta apenas necesitó efectos especiales para contar lo que les ocurre a los habitantes de un pequeño pueblo, reemplazados por réplicas de alienígenas. Con el tiempo, la obra adquiriría la categoría de clásico del género y sería objeto de remakes. Entre sus siguientes productos figuran Crimen en las calles (1956), drama con James Whitmore, John Cassavetes y Sal Mineo, Baby Face Nelson (1957), drama criminal con Mickey Rooney, Aventura para dos (1957), drama romántico con Richard Kiley y Carmen Sevilla, Contrabando (1958), drama criminal con Eli Wallach, Balas de contrabando (1958), drama criminal que adaptaba una novela de Hemingway, con Audie Murphy, Al borde de la eternidad (1959), drama criminal con Cornel Wilde, Hound-dog man (1959), comedia juvenil con el cantante Fabian y Carol Lynley, Estrella de fuego (1960), western con Elvis Presley, o Comando (1962), film bélico con Steve McQueen.
Otro de sus trabajos más destacados es Código del hampa (1964), policiaco basado en un relato de Hemingway -ya llevado al cine por Robert Siodmak en Forajidos (1946)-, en cuyo reparto figuran Lee Marvin, Angie Dickinson, John Cassavetes y Ronald Reagan (en su última aparición cinematográfica) y donde recupera la atmósfera de los clásicos del film noir, en un momento en el que el género parecía relegado al olvido. Concebida originalmente para televisión, NBC se negó a emitirla por su cruda violencia, por lo que acabó estrenándose en salas de cine. Obtuvo un merecido éxito que en adelante abrió las puertas a Siegel a las producciones de serie A. El realizador ya no iba a tener problemas de presupuesto nunca más, pero empezó a echar de menos la independencia creativa de su primera época. Luego de diversas producciones televisivas tuvo lugar la primera de sus cinco colaboraciones con el actor Clint Eastwood, quien protagonizó para su productora The Malpaso Company, por él fundada un año antes, el thriller de acción La jungla humana (1968). Siguieron Brigada homicida (1968), neo-noir con Richard Widmark, Henry Fonda e Inger Stevens, otra de sus mejores obras, La ciudad sin ley (1969), western con  Richard Widmark y Lena Horne, Dos mulas y una mujer (1970), western en tono de comedia con Clint Eastwood y Shirley MacLaine, y El seductor (1971), drama ambientado en la Guerra de Secesión americana, con Clint Eastwood, Geraldine Page y Elizabeth Hartman, donde Eastwood se la jugó interpretando al personaje más amoral de su carrera, un soldado de la Unión herido, rescatado por una niña que lo lleva a su escuela para señoritas sureñas y una a una las irá conquistando a todas, y así el ambiente se irá enrareciendo a causa de los celos. El film, aunque no fue un éxito de taquilla, permanece hoy como una de las obras más personales de Siegel. En cambio, supuso su mayor triunfo comercial Harry el sucio (1971), thriller de acción a medida de Clint Eastwood, donde el policía Harry Callahan por él encarnado no duda en usar todos los métodos a su alcance para capturar a Scorpio, un despiadado asesino. Imitada hasta la saciedad, esta película se convertiría en uno de los iconos del cine policiaco de los 70.
Su restante filmografía incluye La gran estafa (1973), thriller con Walter Matthau y Joe Don Baker, El molino negro (1974), thriller británico de espionaje con Michael Caine, El último pistolero (1976), western que supuso la despedida cinematográfica de John Wayne, con Lauren Bacall como coprotagonista, Teléfono (1977), film de espionaje con Charles Bronson, Lee Remick y Donald Pleasence, Fuga de Alcatraz (1979), drama carcelario basado en hechos reales (y rodado en la auténtica prisión de Alcatraz), donde contó por última vez con el protagonismo de Clint Eastwood, otro gran éxito de taquilla destinado a convertirse en clásico del género, Golpe audaz (1980), thriller con  Burt Reynolds, Lesley-Anne Down y David Niven, y Blackjack (1982), fallida comedia con Bette Midler que supuso el último trabajo de Siegel, quien sufrió un ataque al corazón durante esta producción.
Don Siegel estuvo casado entre 1949 y 1954 con la actriz Viveca Lindfors, con quien tuvo un hijo, el futuro actor Kristoffer Tabori. Tras el divorcio, se casó en 1957 con la modelo Doe Avedon y, aunque juntos adoptaron a cuatro hijos, posteriormente se divorciaron  en 1975. Desde 1981 hasta el fin de sus días, compartió su vida con Carol Rydall, anterior asistente de su amigo Clint Eastwood. El cineasta falleció de cáncer a los 78 años. Un año después Clint Eastwood dedicaría su película Sin perdón a sus grandes maestros Sergio (Leone) y Don (Siegel).